Dos veces en menos de una semana!!! No es lo que estais pensando. Estoy hablando de ir al cine. En menos de una semana he visto dos peliculas...en el cine! Y con todo lo que conlleva. Hace poco he descubierto el poder de las palomitas dulces disfrutando de una película. Bueno, disfrutar, a veces se disfruta más con las palomitas que con la película, ahora comprendo a muchos palomiteros. Cuando te paras a pensar lo que te gastas en una sesión, la verdad es que da un poco de respeto eso de ir al cine. Entrada: 5,50€ en dias laborables y 6,40€ en fines de semana ( por lo menos en Cerdanyola del Vallés). Palomitas medianas: 2,90 €. Agua: 1,30. Vamos, que tus 10€ no te los quita nadie por ver una película. Amén del desplazamiento, claro. Pero bueno, no nos andemos con miserias, si uno va al cine, pues a disfrutar, tú, que muchas veces más se gasta uno en chorradas. Al menos, el cine al que voy (El punt de Cerdanyola, te puedes TUMBAR en los asientos individuales, con asiento reclinable y levantapiés, una auténtica gozada. El problema viene cuando estás viendo una película y no te gusta. Ejemplo: hoy mismo, viendo TRANSFORMERS. Joooo, qué peli más mala!! La historia, tontísima, los personajes robóticos, meras comparsas. Los protagonistas, de pega, los secundarios, peores. Los efectos especiales...casi mejor los anuncios de Citroen. Michael Bay, ese gran timador, nos la ha vuelto a clavar. Después de títulos tan expresivos como Bad boys, La roca, Armaggedon, Pearl Harbour, La isla...uno debería saber que lo que va a ver es algo parecido. Pero siempre tienes la esperanza de ver algo entretenido, que quizás se equivoquen los críticos...pero no, no se equivocan. La verdad es que todas las películas de Michael Bay tienen ese tufillo pro-militar-estadounidense que hace pensar si verdaderamente nos encontramos ante un director de cine o un director de marketing del ejército yanki. La premisa de las películas de Michael Bay son muy simples: Amenaza se cierne sobre americanos, y gracias a la labor de héroes del ejército, se salvan todos. Vamos, si les parecía que la película "Cateto a babor" era un panfleto de la armada española, ríanse, y con gusto con Alfredo Landa. Al menos, no se le puede discutir a este señor una trayectoria llena de trabajo. Pero es que ni siquiera los actores de "Transformers" estan bien. Shia Labeouf no me acaba de dar el pego, me parece excesivo. Pero para excesos, los que se toman John Voight como ministro de defensa de pacotilla y sobretodo un más que decepcionante John Turturro. Demonios, qué le ha pasado a John Turturro para acabar así. El sí que es buen actor. Pues en esta pésima película, él es el peor sin duda. La única que tiene un pase es Megan Fox, la típica chica perchero puesta ahí para animar las feromonas. Y lo consigue, es lo único atractivo de la película. Pero vamos, lo que dicen mis amigos, que para ver una peli en la que salgan tias buenas, te pones en tu casa una peli de Playboy y más contento que unas castañuelas. En cuanto al apartado técnico, ya sabeis, el cine que se impone últimamente: cámara al hombro, subjetiva, barridos, sensación de mareo, polvo, explosiones, efectos especiales, guiones pobres, mezcla de acción y comedia a partes iguales con chistes más que manidos ( a veces tenía la sensación de ver "Independence day" y a veces creía estar viendo "American pie"), y por supuesto, como he dicho antes, una interpretación muy triste, quizás solo a la altura del guión. "No te quejes", me direis algunos, que sí, que ya sabía lo que iba a ver, pero es que es muy mala, y he pagado por verlo. Eso es lo que más me jode.

Pero bueno, al menos el otro día si que disfruté con la otra película que vi: "The Simpsons: la película". Esa sí que me gustó, si que me reí y si que está bien estructurada. Creía que iba a ser un episodio largo, y no, está muy bien elaborada. Puedes disfrutar de la esencia de los personajes. Quizás tambien porque los conoces, a alguien que no los haya visto nunca, quizás les sorprenda, pero sigo creyendo que sería favorablemente. Siguen teniendo ese puntito ácido que hace que a los mayores tambien nos guste, y ese punto tan clásico que hace que sigamos disfrutando como niños de los dibujos animados.
