Gente de rehabilitación
No sé si os conté que estoy de baja del trabajo. Me parece que no. Resulta que tengo una tendinitis en el hombro derecho, cosa que no me permite levantar el brazo casi nada, cosa que me impide trabajar pero no teclear, como podeis comprobar, ya que los brazos los suelo tener pegados al costado cuando escribo. No conozco mucha gente que lo haga de otra forma, pero seguro que sí los hay. No es mi caso. A lo que vamos. Para poder curar esta tendinitis, tengo que hacer reposo ( a fé que lo hago) e ir a un centro de rehabilitación (no para drogodependientes, sinó para mejorar los problemas físicos). Estos sitios, a pesar de ser centros privados, están concertados con la Seguridad Social, con lo que están absolutamente llenos, si no saturados. Tu vas allí, y te pones una hora a hacer ejercicios, a darte corrientes, electroshocks, y todo este tipo de tortura. No, en serio, va muy bien, no es ningún tipo de tortura. Posiblemente, la única tortura que haya, a parte de encontrar una silla para sentarte o esperar el turno de alguna máquina libre es la compañia que hay. Como podreis imaginar, toda la gente que está allí, está jodida, si no, no estarían haciendo rehabilitación. Y normalmente, por edad, por la propia batalla de la vida, acaban siendo gente mayor la que va allí a recuperarse. Y sí, amigos, como estareis imaginando, esto enlaza directamente con el post anterior. Porque allí está lleno de "gente de consulta". Gente que le gusta hablar más que a un tonto un lápiz. Su misión es pasar la hora lo más entretenida posible, y si puede ser, enterándose de alguna que otra cosa. Pero...quien quiere enterarse de algo, si lo que tienes que contar tú es mucho más interesante? Imaginaos el cuadro: estás sentado en una silla, con una especie de microondas apuntándote al hombro. Se te sienta una mujer mayor al lado y te pregunta:"qué tienes?" Estás solo, encerrado, no puedes negar una pregunta directa, así que respondes: "tendinitis". A lo que la mujer, automáticamente, te salta con el "Uy, eso no es nada...lo mio si que es peor..." Y a partir de ahí, la retahíla de siempre, que si tengo esto, que si tengo lo otro. Lo malo es que en este sitio, como os decía, todo el mundo está jodido, si no, no estaría allí. Así que a la que alguna persona se queja de sus dolores, se forma una reacción en cadena, y acto seguido, hay 18 personas lamentándose de sus dolores más dolorosos. Y si ven que lo que ellos tienen no es superable por lo del compañero de al lado, siempre echan mano de algún amigo, vecino o familiar que ha pasado algo mucho peor, "donde va a parar". Ni qué deciros tiene, que el tema de "la muerte" es un tema recurrente por allí. Así que la verdad es que da un poco de mal rollo. He intentado llevarme un mp3, para desconectar del mundo, pero hace interferencias con los aparatos, así que he tenido que tirar de libros. Cada dia me llevo mi librito y me pongo a leer, aunque no siempre lo consigo. Hacerse el invisible en un sitio así es dificil, todos quieren un oyente. Por cierto, la teoría de que toda la gente mayor tiene 2 hijos ingenieros sigue en pie. En mi hora, he llegado a contar ya 14 hijos ingenieros (al menos hubo uno que me definió los dos suyos y me dijo que eran "ingenieros informáticos"). Creo que este país está empezando a tener un problema de saturación de ingenieros.
O bien podríamos hacerlo al revés. Es decir, si eres un lector joven, tempranero, chavalín, y te estás preguntando "qué demonios seré de mayor?", hazte una pregunta: tu madre tiene dolores a menudo de cualquier calibre y suele hablar bastante, sinó demasiado? Si es así, tienes una probabilidad bastante alta de acabar siendo ingeniero. Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo, como decía la canción.
O bien podríamos hacerlo al revés. Es decir, si eres un lector joven, tempranero, chavalín, y te estás preguntando "qué demonios seré de mayor?", hazte una pregunta: tu madre tiene dolores a menudo de cualquier calibre y suele hablar bastante, sinó demasiado? Si es así, tienes una probabilidad bastante alta de acabar siendo ingeniero. Lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo, como decía la canción.


